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Actualidad - AFP

Homenajes a Sardar Ahmad, pilar de la AFP en Afganistán, muerto en el atentado de Kabul

Numerosos periodistas rendían homenaje el viernes a Sardar Ahmad, periodista afgano de la oficina de la AFP en Kabul, muerto junto a su esposa y dos de sus hijos en un ataque talibán, recordado por la vitalidad de su reportajes, la agudeza de su mirada y su humor mordaz.
 

Los mensajes de condolencias de periodistas y colegas se multiplicaban el viernes para rendir homenaje a este pilar de la oficina afgana de la Agencia France-Presse, quien murió el jueves por la noche junto a su esposa y dos de sus hijos en el ataque del hotel Serena de Kabul, cometido por un comando talibán y que dejó nueve muertos, incluidos cuatro extranjeros.

 

Los cuerpos fueron identificados el viernes por la mañana en Kabul por un fotógrafo de la AFP. El tercer hijo de la pareja, un joven, se encontraba por su parte en estado crítico.

 

Sardar Ahmad, de 40 años, fue contratado por la AFP en 2003 para seguir las conferencias de prensa diarias de la coalición militar liderada por Estados Unidos en Afganistán, antes de convertirse en uno de los periodistas permanentes de la oficina de Kabul.

 

En la última década, firmó una decena de reportajes sobre la vida después de los talibanes, el boom del opio, los desafíos de Afganistán en reconstrucción, las elecciones presidenciales de 2004 y 2009, siempre con la misma visión aguda, a veces mordaz, y lleno de humanidad.

 

Al margen de su trabajo en la AFP, este periodista especializado en las cuestiones de seguridad y conocido por su precisión, su rectitud y sus reportajes vívidos, había fundado Pressistan, una agencia de prensa local que entregaba servicios de traductores a los periodistas extranjeros de paso por Afganistán.

 

- Un "dolor inmenso" -

 

"Se trata de un dolor inmenso y de una pérdida considerable para la Agencia France-Presse", declaró el presidente ejecutivo de la AFP, Emmanuel Hoog. "Sardar Ahmad, periodista confirmado y valiente, era una pieza clave de nuestro equipo en Afganistán que lleva adelante, a diario, una cobertura excepcional de la actualidad de este país en condiciones extremadamente difíciles", añadió.

 

"Sardar no era solamente uno de los mejores periodistas en Afganistán, sino que era una personalidad entrañable dotada de un optimismo formidable", añadió por su parte Phil Chetwynd, redactor en jefe central de la AFP.

 

"Fue el pilar de nuestra oficina durante la última década y contaba con muchos amigos en el seno de la agencia. Fue también un marido y un padre de familia extraordinariamente orgulloso. Es una tragedia sin nombre", añadió.

 

"Estamos conmocionados por esta terrible noticia... En los once años pasados con la AFP, hizo prueba en numerosas ocasiones de mucha valentía para ejercer su trabajo con la mayor objetividad, a pesar de los riesgos", añadió Gilles Campion, director de la AFP para la región de Asia.

 

Al margen del conflicto armado, Sardar Ahmad, que tenía un sentido del humor contagioso, disfrutaba descifrando las tendencias de la sociedad afgana. Su último reportaje relataba la vida de Marjan, un cachorro de león rescatado por el zoo de Kabul después de haber pasado meses en la terraza de un empresario rico de la capital.

 

La muerte de Ahmad llega apenas dos semanas antes de la elección presidencial, unos comicios que deben en teoría llevar a la primera transición democrática de la historia del país, momento clave cuya cobertura estaba preparando Sardar con todo el equipo de la AFP.

 

Según la organización de Reporteros Sin Fronteras (RSF), al menos 19 profesionales de los medios de comunicación han muerto en Afganistán desde 2002. La semana pasada, Nils Horner, gran periodista de la radio pública sueca, murió acribillado en pleno centro de Kabul.