
La coalición de izquierda radical griega Syriza se ve impulsada por la ola de descontento contra los ajustes, aunque busca calmar las inquietudes de los demás países de la eurozona ante la posibilidad de que gane las elecciones legislativas del próximo domingo.
Syriza exige la "anulación del memorándum" firmado con los acreedores de Grecia (el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea) para sanear las finanzas del país mediante un programa severo de austeridad, pero proclama su intención de "mantener en la zona euro" a Grecia.
"El dilema no es 'memorándum o dracma (la ex moneda nacional), como pretenden la derecha de Nueva Democracia o los socialistas del PASOK, sino 'memorándum o Syriza", afirma el líder de la formación, Alexis Tsipras, de 37 años.
Tsipras considera que la austeridad impuesta desde 2010 por los dos partidos tradicionales "sometió a Grecia al dictamen de los acreedores" y hundió a amplios sectores "en la miseria".
Por eso, promete renegociar las condiciones del rescate en caso de victoria electoral, un programa que incluye revisar las bajadas salariales y de las jubilaciones y restablecer las negociaciones colectivas, en contraposición a la desregulación del mercado laboral.
Para luchar contra la recesión que acucia el país desde 2008, propone "más medidas para el crecimiento" y apuesta por un giro de las orientaciones europeas que "agravaron la crisis", como lo demuestra, a sus ojos, el caso de España.
El rescate acordado el sábado por los dirigentes europeos y el Banco Central Europeo (BCE) a los bancos españoles alimenta los argumentos de la coalición. "Los hechos en España confirman nuestra posición de siempre: la crisis es un problema paneuropeo y la manera en que se ha tratado hasta ahora ha sido totalmente ineficaz y desastrosa en el plano social", escribió Tsipras el domingo en el diario Avgi.
Tsipras se opone además a las privatizaciones, preconiza la nacionalización de los bancos, el alza de impuestos para los contribuyentes "con ingresos elevados y a los armadores" y amenaza con "sanciones severas" a los evasores fiscales.
Pero según Antonis Samaras, el líder de Nueva Democracia, "los aumentos de impuestos asestarán un golpe a los mercados, al turismo y a la marina mercante", motores de la economía griega.
Los comicios del 17 de junio se convocaron debido a la imposibilidad de formar gobierno tras las legislativas del 6 de mayo, en las cuales ND y el PASOK, los dos partidos favorables a los ajustes, no consiguieron sumar la mitad de los escaños. En esa ocasión, ND quedó primera, con un 18,8%, y Syriza segundo, con un 16,7%, cuadruplicando el número de sus votantes.
Samaras cree que la política de Syriza provocaría "el aislamiento y una catástrofe nacional, fuera del euro y de la OTAN".
Syriza es una coalición formada por una decena de movimientos de izquierda, muchos de ellos con un discurso ambiguo ante la OTAN (que integra Estados Unidos). La coalición preconiza en ese campo "un sistema de seguridad europeo y la reducción de armamentos".
El jefe del PASOK y ex ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, acusa a Syriza de "empujar a Grecia fuera del sistema económico mundial" y de poner en peligro la perfusión financiera europea que asegura el funcionamiento del país.
"Syriza, debido a la gran cantidad de sus corrientes internas, no tiene una posición coherente y su actitud después de los comicios sigue siendo una gran incógnita", sostiene Thanassis Diamantopulos, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Atenas.
Para Vassiliki Georgiadu, politóloga de la Universidad Pantion, de Atenas, "la estrategia de Syriza consiste en atraer a un electorado lo más amplio posible, desde conservadores a comunistas, pero al día siguiente de las elecciones, en caso de victoria, se verá obligado a rebajar su retórica y a hacer gala de realismo". "Los griegos quieren un gobierno de consenso y no la salida del país de la zona euro", afirma.
Según una encuesta reciente, un 80% de los griegos quiere permanecer en la zona euro, pero un 65% está de acuerdo con renegociar el memorándum que impone los ajustes.